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domingo, 10 de abril de 2011

Palabrerío que desentona. Ya sabes, como hablar sin saber a dónde se quiere llegar, asustarse sin venir a cuento y todo eso que hacemos sin darnos cuenta.
Tener miedo por tenerlo. Yo tuve miedo. ¡Joder, que si tuve!
¿A qué? Ahora no lo sé. Menuda estupidez, ¿no?. Estupideces, ando sobrada.
Pero no tiene nada de malo.
No digo que sea malo. Es una estupidez, sencillo y fácil de solucionar.
Y poco después, me conozco y sé por dónde tirar. Y poco después, me desconozco y ya se verá.

Daños colaterales. Por ambas partes o no.
- Todo se andará, dijo la niña del lunar en el ojo.

Y se andó. Se llegó a la solución y se siguió andando. Parar para sacar un par de fotos y no olvidar la luz, sólo la luz (adoración Monet-iana), que nuestra memoria no da para más, como ya sabrás.
Qué bonito se ve todo, jodido estado mental. Siempre engañas, dulces engaños que regalas a veces. Y yo me dejo, claro.
Haremos lo que tengamos que hacer, lo que nos de la gana hacer y si el engaño nos aburre, la realidad ya se encargará de pasarse por el bar, brindaremos por ella y a olvidar todo... menos la luz.




martes, 29 de marzo de 2011

Darte cuenta de lo que tienes cuando lo tienes.
No después.
Mirar a tu alrededor y saber que estás en el sitio, no flotando. Quieres permanecer en ese sitio.
Quieres congelar ese sitio.
Congelar la emoción, la euforia del momento.
Tan perfecta como no imaginaste.
Tiempo al tiempo y... el tiempo llegó. Te trajo lo que no le habías pedido, porque no te gusta abusar.
Cosa rara. Cosa buena.
El pasado lo dejaste por el camino. ¿Qué pasado?
Mala memoria.
Cosa buena.



jueves, 24 de febrero de 2011

-Esta vez iba a ser la vez.
Dijo Catalina.

- Ahora estoy. Estoy. Estar es lo importante, ¿no? Eso dice la gente que apenas tiene esperanza, los conformistas. ¿Yo me he vuelto conformista?. Tengo tantas dudas -como siempre-.
Y es que te escucho. Le pongo ganas pero no puedo hacerte caso. Cuadriculada.
¿Qué mal año? ¡Qué no! No creo que sea el año malo, época mala, días malos, mala suerte, karma.
Es simple vida. A cada uno le toca su parte del pastel. No creo que a mí me tocase más o menos.

No me hagas hablar, no me hagas cogerlo, que si lo rompo, lo pago.



( Foto: X )

domingo, 23 de enero de 2011



Qué recuerdos Sra. Sheet.

Qué recuerdos.
Todos buenos.
Sabor a sal y limón, a buen rollismo, a líos y a portispormis.


Pero sin mariconeos. Suave.

miércoles, 12 de enero de 2011

Definitivamente se me da mal cerrar etapas.
Darme cuenta de que no era para tanto.
El tiempo se encarga de hacer que olvidemos la intensidad, el dolor se vuelve cosquillas y la alegría... ¿existió?

Hasta que de repente, un día, te acuerdas y... joder, qué tortura. Tortura, esa es la palabra que define todo ésto.

Mente sucia. Déjame respirar. Tregua. Olvídalo. Olvídala. Olvídate. Céntrate. Sé práctica.

Mándalo a la mierda. Manda a la mierda todo lo que te hace verborrear. No hay quien lo merezca. Quenoquenoque.


¿Tú quién eres? Creía que eras... eras... ¿?

Engáñome. Me engañas.



Foto: m0thyyku

"Decimos que superamos las cosas cuando ya no nos afectan, cuando no están presentes los detalles, cuando recordamos más con nostalgia los tiempos vividos, que con rencor o tristeza por lo ocurrido.
Las superamos no cuando cumplimos "x" cantidad de tiempo sin verlas sino el día que, estando en un mismo espacio, ya no hacen diferencia."

sábado, 27 de noviembre de 2010


Maullidos, gritos, sirenas y alguna que otra desgracia más.
Tú sólo le das importancia a los maullidos, como si ellos te intentasen decir algo.
L, L, L, en cada esquina una L. Cuentas, ¿cuántas Eles harán falta para que empieces a hacerles caso?. Tú las ves, no signica que estén ahí. Sentidos que por fin dejan de engañarte. Sí, te engañaban, te ocultaban información. ¿Eso es engaño? Sí, sí lo es, un engaño ¿sinquerer?.

Mases que restan, muchas restas.
Líneas que se unen,... círculos, círculos, círculos. Sin principios ni fines. Fines, ¿para qué? Menudas paranoias las tuyas. Perturbada.
Ideas que se agolpan y ninguna puede salir, no caben por esa puertita. Cambiar la puerta u ordenar las ideas. Difícil decisión la tuya.

¿Qué? Qué más hará falta para que el collage quede resultón. Qué más hará falta para que quede comoatite gusta. ¿Y mañana? ¿Te seguirá gustando?

¿Por qué aún piensas en qué pensarán los demás? Creía que habías aprendido la lección.
¿Y qué más dará? Si todo ésto dura un ratito.

Un ratito.

Rómpete y vuelve a armar el puzzle. Tampoco es tan complicado. Sugestión y a ponerse.

Ideas precocinadas.

Aún me queda miedo.



Foto: Basistka

martes, 2 de noviembre de 2010



Desatar el nudo para poder respirar.
Para aprender a hacerlo de nuevo. Volar, para qué. Con respirar una se conforma. Nada nuevo en el frente. Nada que pueda joder el día. Día en blanco, uno,tras,otro,tras,otro, tras, uno,
Nudo, nudito, desátate tú solito. No dejes que sea yo la que acabe contigo. Que no quiero, que no está bien ayudarte.
Hay cosas que se tienen que hacer sin ayuda. Solos, jodidamente solos. Sacar castañas del fuego. Manta.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Empezar a creer. No es tan difícil.
Autoconfianza.
Iniciativa y actitud.

No lo pongas tan arriba, que no podrás llegar.
Salta con ganas, sólo si hace falta.
Píllalo y a ver qué tal se te da. Sólo por probar. Sólo por cambiar.
Que a veces hace falta. Hace falta.

Vuelve a andar sin luz, con el aire en tu contra y Echo en los auriculares.
Como aquellos miércolesporlatarde. Aún todo aquello te importaba. Aún confiabas. Aún te quedaba sentimiento. Aún sabías quien eras.
Te quedaba esencia.


Siempre una sinrazón. Siempre una mezcla. Siempre un-dos-tres- hipérbaton, metáfora e hipérbole.



martes, 20 de abril de 2010

Mejor que quererlo fue tenerlo.
Peor que desearlo fue nunca encontrarlo.
Tal, cual,...

Ironías de la vida.
Pur-t-a ironía de esta gran cagada.

Aquí el que no corre, vuela.
Tú llevas patines.
Crees que puedes volar.

Te caes, moretón, y te levantas.
A mi me va más andar, mirarlo todo, ir pasito a paso, políticamente correcta.
Y ya ves... ironías de la vida, te chocas conmigo (au) y en vez de caer tú, caigo yo, moretón, maldita tu estampa.

A mi me sigue yendo eso de andar, ir pasito a paso, políticamente correcta, y, como un deja vu, vuelves a chocar y, como no había otro homo sapiens, vine a ser yo la elegida, me reencuentro con señora caída.

Ni perdones ni ayudas, tú por tu lado y yo por el mío.
Los moretones no dejan marca.
Ten más cuidado la próxima que esta voluntaria se ha rebelado.

Foto: ~kosmobil

sábado, 16 de enero de 2010

Mucho tiempo y mucho viento entre punta y punta.
Demasiado espacio entre la E y la E.

El repollo se enfría.
Supongo que ya lo sabes y no ayuda que yo lo recuerde pero tengo que hacerlo, este eco me obliga a publicarlo, echarlo en cara y hacer daño.

Yo... Yo iría y volvería, lo haría sin pedir nada, no por ti. Lo haría por mi.

Lo necesito.
Ir de nube en nube, transformar cada una. Soplar, soplar, ir de acá para allá y plantarme ahí.
Mirarte a la cara. Leer cada movimiento, ver cómo empujas tus ganas por el asfalto y cómo escupes ideas por los ojos, creyendo que nadie es capaz de verlo, creyéndote invisible.

El tiempo está dando fuerte, excava bien hondo.

Palabras en seco y despedidas insípidas como consecuencia de todo lo que no hemos pasado.
Excusas como bien común a toda la desesperación que se agolpa en el rincón del tacto insaciado.

"Ya pasará", día tras día, "ya pasará" pero no llega el día.
Nos torturamos como rutina y nos damos lo que creemos
recompensa.
Las palabras se quedan cortas, las cartas ya no llegan y los días ya no ayudan a pasar los baches con equilibrio.

Tardamos en inventar palabras y construir frases para acortar E y E. Y el tiempo... el tiempo pasa factura.

Intenté que el lobo dejase de soplar sobre nuestra casa de cascabeles pero he terminado por ser yo la precursora de tanto suspiro y no hay nada que me haga parar,
nada. Pensaba que el ruido hacía daño y ahora me doy cuenta que lo que de verdad me duele es el silencio.

Paciencia, dice la dulce K, paciencia grita E, paciencia me repito una y otra vez.


domingo, 29 de marzo de 2009

Tú hablas, hablas y hablas y entre palabra y palabra, te convences.

Tú juras, juras, juras... y entre tontería y tontería, te c
onvences.

Tú sonríes, camelas, roneas, tocas,... y entre pena y pena, te convences.


Tú, tú te prometes, te engañas, te engañas y entre engaño y engaño, me convences.

me enganchas, me llevas, me traes, me sonríes, me picas, me distraes y entre gilipollez y gilipollez... te capto.


Despierto.


Qué fugaz.

Qué fácil.





Qué asco

.

jueves, 26 de marzo de 2009

Hoy no creo que haya nada imposible
En serio, no te rías joder.
Hoy, ¡hoy!
Hoy no hay quién me pare.

Será que he aprendido una lección, aunque... pensándolo bien, no.
Quizá sea que me apetece borrar tonterías de mi cabeza, dar un paso más, avanzar, no sé muy bien adónde la verdad, pero he dado un paso hacia algún lado.
Izquierda, derecha, da igual.

Qué coño, eso es lo de menos.

He sacado algo bueno.
Puede que no lo lleve a la práctica pero tarde o temprano, ésto que he conseguido saldrá a la superficie y se manifestará, me dará la razón, dirá: ¡Ey! ¿Por qué has tardado tanto?, o a lo mejor me dé una bofetada. Las dos opciones son válidas.

No me importa.


Un poco sí, vamos a dejarnos de formalidades.
Cuando llegue, llegará. Hay cosas que no se pueden evitar.


Sí, estaba ansiosa por obtener algo y mira por dónde, llegó hoy mientras veía una película estúpida (de esas que tanto me gustan) y tomaba coca-cola (aunque odie el gas, ese líquido tiene algo, es adictivo).

Fue una especie de iluminación. Lo sé, el escenario dejaba mucho que desear pero el caso es que llegó.
El caso es que puedo ponerlo en práctica.

Lo difícil era llegar a la conclusión, dar con el problema.

Por fin he dado con él, lo he atado a la pata del sillón y lo he callado con el cojín.
Ahí se quedará hasta, ¿mañana?
Ya lo liberaré, por lo pronto está en cuarentena



.

Foto: afihara

lunes, 23 de febrero de 2009

Si estás vacía, te rellenas.
Si te han dado una bofetada, te preparas para la siguiente, y la siguiente, y la siguiente pero con la intención de esquivarla.
Que si te dan, te duela por no haber aprendido a apartarla.

Que la vida está ahí, preparada para ponerte el pie y hacer que te caigas. La gente está ahí, a la defensiva, relamiéndose antes de hincarte el diente.

Si ves que te vas a caer, usa tu paracaídas y si no tienes claro cómo abrirlo, prepárate para el aterrizaje. Se te permite sangrar, descargar tu ira con lo primero que veas y cagarte en dios/diez/x p
ero te levantas, sonríes y vas hasta el precipicio más cercano, verás que con el tiempo todo ésto te llega a divertir.

Es tu deber aprender a escoger el camino y a los que te acompañarán, algunos lo harán a desgana y otros se sentirán afortunados por cada paso que den a tu lado.
Pero escoge, ESCOGE, no te sientes a esperar, no te escondas detrás de tu muro que ahí la vida se escapa, no mira atrás ni espera a que tú la pilles cuando te convenga.

Deja que toda esa gente vea lo que hay de
trás de tu telón, si no les gusta pueden dejar su butaca libre para otros espectadores. Que eso no te duela.

Y no hay nada malo.
No hay bofetada capaz de tirarte y no dejar levantarte.

Llorarás, sí, claro que lo harás.
Habrán ratitos en los que querrás desparecer, dormir y no despertar hasta que todo haya pasado y habrán otros cargados de risas y discusiones contigo misma, te criticarás por haber perdido el tiempo, por haber dejado que algo tan minúsculo te hiciera tanto daño.

Así es la vida. Vive la tuya sin pensar en los efectos secundarios. No siempre se presentan.

Y si alguien te pregunta, yo no he dicho nada (no suelo predicar con el ejemplo).





Foto:tyt2000

domingo, 11 de enero de 2009

... y entonces va la tía y se sienta a respirar.

¿Qué haces? Ya no hay tiempo para la calma, levanta.


Venga, que todavía estás a tiempo.

Que sí, que lo estás.


Suelta ese vaso y apaga el cigarro.


Es hora de caer en la rutina. Vuelve a tu estado natural.


Toca dejar de respirar, hacer uso de tu agenda y estudiar para olvidar.

Apartar los excesos y ponerte límites.


Ser rigurosa y maldecir la hora en la que decidiste elegir e
se camino.




Ya estás en él. No vale retroceder, en ésto no.