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domingo, 10 de abril de 2011

Palabrerío que desentona. Ya sabes, como hablar sin saber a dónde se quiere llegar, asustarse sin venir a cuento y todo eso que hacemos sin darnos cuenta.
Tener miedo por tenerlo. Yo tuve miedo. ¡Joder, que si tuve!
¿A qué? Ahora no lo sé. Menuda estupidez, ¿no?. Estupideces, ando sobrada.
Pero no tiene nada de malo.
No digo que sea malo. Es una estupidez, sencillo y fácil de solucionar.
Y poco después, me conozco y sé por dónde tirar. Y poco después, me desconozco y ya se verá.

Daños colaterales. Por ambas partes o no.
- Todo se andará, dijo la niña del lunar en el ojo.

Y se andó. Se llegó a la solución y se siguió andando. Parar para sacar un par de fotos y no olvidar la luz, sólo la luz (adoración Monet-iana), que nuestra memoria no da para más, como ya sabrás.
Qué bonito se ve todo, jodido estado mental. Siempre engañas, dulces engaños que regalas a veces. Y yo me dejo, claro.
Haremos lo que tengamos que hacer, lo que nos de la gana hacer y si el engaño nos aburre, la realidad ya se encargará de pasarse por el bar, brindaremos por ella y a olvidar todo... menos la luz.




miércoles, 9 de febrero de 2011

Qué destino ni qué niño muerto.
¡El destino lo haces tú, Catalina!
Tú y sólo tú.
"El destino dirá". Con qué facilidad lo dices. No eres consciente de lo que eso significa.
Significa quedarte en casa a ver la vida pasar. Acomodarte. Resignarte.

No te engañes. No, no lo hagas. Abre los ojos y mira lo que tienes a tu alrededor. Mira la nada, el vacío y... llévatelo por delante.
Haz el ridículo las veces que haga falta. Piérdele el respeto. El ridículo sólo sirve para limitarte.
No te creas ni la mitad, compruébalo tú mismo.

Si quieres algo, hazlo tú. Despacio, a tu ritmo.

Y fluye, Catalina, ¡fluye!

domingo, 21 de noviembre de 2010

Donde dicen que hay peligro de derrumbe... donde cuesta respirar.
(Miss Caffeína)

Los domingos tienen este tipo de cosas. Insípidas todas. Pura tortura.

lunes, 30 de agosto de 2010

Tacto, dedos..
Sentidos van y vienen, sin ninguna prisa. Todo el segundero es para ti.
Tic tac en mute.

Tacto, tacto, saboreando cada paso del mi en ti.
Mucho en la distancia, corta y larga, texturas que nunca aprecié. Nunca.

Huele a lo que el tacto dio a entender.
Suave, limón, ¿canela?.

Sabe, supo a lo que el tacto se le antojó.
Todo gira a su alrededor.
Supiste verlo. Yo ya había vuelto y ahí me quedé.
Me quedé, hasta que el minutero reclamó lo que era suyo.

Ver en espiral. Vuelta y vuelta, suspiro, vuelta y...
Echar de menos aquello después de saborear lo otro.

Distancia.
Ni por ti ni por mi.
Por nadie.

Foto: *VioLynn

martes, 24 de agosto de 2010

Como prefieras, siempre como tú quieras.

Como por amor al arte.
Amor a lo absurdo, a lo pequeñito, lo diminuto.
Repetitivo, como cada pensamiento.
Problemático, como cada chispa que se enciende.
Chispa, sólo chispa, sin llegar a llama, sin llegar a prender con ganas.
Se queda a mitad, como con miedo a quemar-se.
A veces es la chispa, otras la ausencia. Luego la rabia, la búsqueda, las metáforas... La mezcla del todo para quedarse sólo con lo uno, para valorar uno sola cosa y amarrarse a ella, adornarla hasta que quede bonita y tengas que quererla.

Ópticas... ilusiones.
Absurda, absurda como la Maga sin magia.




domingo, 24 de enero de 2010


Todo va por épocas. Yo cumplo con esa regla.

Me dejo llevar en exceso y eso no es bueno. No.
Tanto fluir, tanto fluir me ha llevado a una espiral fluyente un tanto vomitiba.
Déjate de consejos, anda, que ahora no me apetece oir tonterías sacadas de películas metafóricas-aptas sólo para gente trascendental. Sólo pretendo soltar mi jauría a pasear, que alguien la escuche y se limite a asentir, sin psicoanálisis.

Tengo agorafobia.
Insistes demasiado.
Hay algo que falla y yo no quiero forzarlo.
No se debe forzar las cosas.
No es que quiera dejarlas pasar es que no me gusta el agobio, pensar y pensar una cura para tanto caos, echarme a la espalda toda la presión y echarme a correr con ella.




miércoles, 30 de diciembre de 2009

Ojalá.

Suspiro.

Ojalá fuera posible.
Borrar la memoria y volver a empezar.
Volverse a preguntar lo mismo, que si quién soy, que si qué quiero, que si cuánto tiempo.

Suspiro.

Ojalá...

miércoles, 20 de mayo de 2009

Si no hubiéramos dejado las cosas tan sumamente claras ahora podría malinterpretar, sacar alguna conclusión errónea y deprimirme.
También podría creer alguna chorrada, creer que es certera y ...y... lo de siempre.

Pero no porque ya todo está hablado, ya todo está claro.
Y me jode no poder ilusionarme para decepcionarme luego.
Ese es el protocolo, siempre lo ha sido.

Pero no. Contigo no.
Y paso de todo, lo mando a la mierda y no pienso para pensarlo todo junto luego.
Y no puedo malinterpretar ninguna mirada pero confío en que tú lo hagas.

La pelota en tu tejado, vuelve al mío y así hasta que consiga mandarla lejos.

Alguna teja me cargaré, eso seguro.

Por lo menos tenemos fecha de caducidad. Queda ese consuelo.
Algo me dice que cuando llegue suspiraré o moriré ahogada en llanto.

Soy extremista, eso también lo tengo claro.




martes, 5 de mayo de 2009

Llegados a este punto, todo se repite.
Freno en seco después de haber acelerado demasiado.
Me planteo lo ocurrido durante el trayecto.
Sigo pensándolo, me invento el paisaje, el nombre de las calles y la cara de la gente que nunca llegué a ver.
Vuelvo a pensar, sigo haciéndolo, creo conocerme después de tanta visión y al final, me desconozco.
No sé lo que quiero, no sé si me gustó tanta velocidad ni si de verdad quiero estar parada.

Me repito que sé, que sí, que de verdad que sí, que soy así, que lo vi, que lo sentí, que lo olí, que al final todo es tal cual, que no me voy a marear, que no voy a echar a correr, que esta vez lo sé, que de verdad de verdad lo sé, que paso de todo, que ya no volveré a pensarlo más, que sí, que sí, que sí joder, vale, no. No he cambiado nada. Sigo estancada y cuanto más quiero salir, más me estanco.
No tengo ni idea de lo que quiero, me dejo llevar o eso creo.
Vuelvo a ir rápido, me gusta la velocidad. Lo quiero todo al momento, ahora, si no es así, no hay trato. Me agobio al momento de conseguirlo y freno, respiro y vuelvo a correr.

Menuda estoy hecha...