Bonitas noches.
Bonita tú y bonitas las ganas.
Poco llovió.
Busca una excusa para el próximo brindis...
domingo, 14 de febrero de 2010
jueves, 4 de febrero de 2010
Sabía a pasado y presente, no a futuro.
Cosas del gusto, de la música de fondo y del sol oculto, tan cobarde como de costumbre.
Va, va, ahí va.
Y yo tan petrificada, tan petrificada como de costumbre.
"Tengo uno de esos días", decía el lado malo de tu hombro.
"Cállate" gritaba el lado pseudonormal y un eco no paraba de resonar.
Si es que a tontería no me gana nadie.
"¡Cuanto melodrama, niña!"
"Así me llamo, señora."
Cosas del gusto, de la música de fondo y del sol oculto, tan cobarde como de costumbre.
Va, va, ahí va.
Y yo tan petrificada, tan petrificada como de costumbre.
"Tengo uno de esos días", decía el lado malo de tu hombro.
"Cállate" gritaba el lado pseudonormal y un eco no paraba de resonar.
Si es que a tontería no me gana nadie.
"¡Cuanto melodrama, niña!"
"Así me llamo, señora."
domingo, 24 de enero de 2010
Me dejo llevar en exceso y eso no es bueno. No.
Tanto fluir, tanto fluir me ha llevado a una espiral fluyente un tanto vomitiba.
Déjate de consejos, anda, que ahora no me apetece oir tonterías sacadas de películas metafóricas-aptas sólo para gente trascendental. Sólo pretendo soltar mi jauría a pasear, que alguien la escuche y se limite a asentir, sin psicoanálisis.
Tengo agorafobia.
Insistes demasiado.
Hay algo que falla y yo no quiero forzarlo.
No se debe forzar las cosas.
No es que quiera dejarlas pasar es que no me gusta el agobio, pensar y pensar una cura para tanto caos, echarme a la espalda toda la presión y echarme a correr con ella.
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... y entonces va la tía y,
Para-retrocede-respira
sábado, 16 de enero de 2010
Mucho tiempo y mucho viento entre punta y punta.
Demasiado espacio entre la E y la E.
El repollo se enfría. Supongo que ya lo sabes y no ayuda que yo lo recuerde pero tengo que hacerlo, este eco me obliga a publicarlo, echarlo en cara y hacer daño.
Yo... Yo iría y volvería, lo haría sin pedir nada, no por ti. Lo haría por mi.
Lo necesito.
Ir de nube en nube, transformar cada una. Soplar, soplar, ir de acá para allá y plantarme ahí. Mirarte a la cara. Leer cada movimiento, ver cómo empujas tus ganas por el asfalto y cómo escupes ideas por los ojos, creyendo que nadie es capaz de verlo, creyéndote invisible.
El tiempo está dando fuerte, excava bien hondo.
Palabras en seco y despedidas insípidas como consecuencia de todo lo que no hemos pasado.
Excusas como bien común a toda la desesperación que se agolpa en el rincón del tacto insaciado.
"Ya pasará", día tras día, "ya pasará" pero no llega el día.
Nos torturamos como rutina y nos damos lo que creemos recompensa.
Las palabras se quedan cortas, las cartas ya no llegan y los días ya no ayudan a pasar los baches con equilibrio.
Tardamos en inventar palabras y construir frases para acortar E y E. Y el tiempo... el tiempo pasa factura.
Intenté que el lobo dejase de soplar sobre nuestra casa de cascabeles pero he terminado por ser yo la precursora de tanto suspiro y no hay nada que me haga parar, nada. Pensaba que el ruido hacía daño y ahora me doy cuenta que lo que de verdad me duele es el silencio.
Paciencia, dice la dulce K, paciencia grita E, paciencia me repito una y otra vez.
Demasiado espacio entre la E y la E.
El repollo se enfría. Supongo que ya lo sabes y no ayuda que yo lo recuerde pero tengo que hacerlo, este eco me obliga a publicarlo, echarlo en cara y hacer daño.
Yo... Yo iría y volvería, lo haría sin pedir nada, no por ti. Lo haría por mi.
Lo necesito.
Ir de nube en nube, transformar cada una. Soplar, soplar, ir de acá para allá y plantarme ahí. Mirarte a la cara. Leer cada movimiento, ver cómo empujas tus ganas por el asfalto y cómo escupes ideas por los ojos, creyendo que nadie es capaz de verlo, creyéndote invisible.
El tiempo está dando fuerte, excava bien hondo.
Palabras en seco y despedidas insípidas como consecuencia de todo lo que no hemos pasado.
Excusas como bien común a toda la desesperación que se agolpa en el rincón del tacto insaciado.
"Ya pasará", día tras día, "ya pasará" pero no llega el día.
Nos torturamos como rutina y nos damos lo que creemos recompensa.
Las palabras se quedan cortas, las cartas ya no llegan y los días ya no ayudan a pasar los baches con equilibrio.
Tardamos en inventar palabras y construir frases para acortar E y E. Y el tiempo... el tiempo pasa factura.
Intenté que el lobo dejase de soplar sobre nuestra casa de cascabeles pero he terminado por ser yo la precursora de tanto suspiro y no hay nada que me haga parar, nada. Pensaba que el ruido hacía daño y ahora me doy cuenta que lo que de verdad me duele es el silencio.
Paciencia, dice la dulce K, paciencia grita E, paciencia me repito una y otra vez.
Tus movimientos en cámara lenta parece que no me sorprenden.
Tus ojos no me dicen nada, ya no hay vengalas, se han apagado y ni cenizas han dejado.
Lo que yo creía natural resulta que está programado, hasta tu peinado/despeinado está estudiado.
Cada jodido pelo en su lado y su conjunto da como resultado aspecto "recién levantado". Qué irónico.
Lo reconozco, tu conjunto es interesante, hasta ver cada pieza por separado.
Sin llegar a desnudarte, mi interés dijo adiós, ¡joder! sin llegar siquiera a probarte.
Esta sarna picó sin gusto.
Por ahora.
Lo que yo creía natural resulta que está programado, hasta tu peinado/despeinado está estudiado.
Cada jodido pelo en su lado y su conjunto da como resultado aspecto "recién levantado". Qué irónico.
Lo reconozco, tu conjunto es interesante, hasta ver cada pieza por separado.
Sin llegar a desnudarte, mi interés dijo adiós, ¡joder! sin llegar siquiera a probarte.
Esta sarna picó sin gusto.
Por ahora.
Imagen: Brian M. Viverosp
jueves, 7 de enero de 2010
Infinito, te repito.
¿Por qué te molestas en elevarlo, multiplicarlo y sumarlo?
¡Vámonos de viaje!
A tu lado o al mío. Soy capaz, sígueme.
Chasquea los dedos que yo me presento.
Tú sólo procura que no nos perdamos entre esquina-momento-avenida.
No me hagas perder el punto de partida.
La aventura ha de durar lo que dura un soplido en los ojos, la brisa de tu pestañeo unido a mis peloscomoescarpia.
¡Allá vamos!
Sin pasteles, piruletas ni rollos frágiles.
Con nuestros mejor par de zapatos, tus chaquetas de punto y ese olor a cuero que tanto te gusta.
Porque sólo tú puedes comparar la felicidad con unos guantes, unas botas y el roce del cuerpo contra el caballo.
Y sólo yo puedo joder los momentos princesita.
Combinación posible.
Y no, no lo pregunto.
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