Mucho tiempo y mucho viento entre punta y punta.
Demasiado espacio entre la E y la E.
El repollo se enfría. Supongo que ya lo sabes y no ayuda que yo lo recuerde pero tengo que hacerlo, este eco me obliga a publicarlo, echarlo en cara y hacer daño.
Yo... Yo iría y volvería, lo haría sin pedir nada, no por ti. Lo haría por mi.
Lo necesito.
Ir de nube en nube, transformar cada una. Soplar, soplar, ir de acá para allá y plantarme ahí. Mirarte a la cara. Leer cada movimiento, ver cómo empujas tus ganas por el asfalto y cómo escupes ideas por los ojos, creyendo que nadie es capaz de verlo, creyéndote invisible.
El tiempo está dando fuerte, excava bien hondo.
Palabras en seco y despedidas insípidas como consecuencia de todo lo que no hemos pasado.
Excusas como bien común a toda la desesperación que se agolpa en el rincón del tacto insaciado.
"Ya pasará", día tras día, "ya pasará" pero no llega el día.
Nos torturamos como rutina y nos damos lo que creemos recompensa.
Las palabras se quedan cortas, las cartas ya no llegan y los días ya no ayudan a pasar los baches con equilibrio.
Tardamos en inventar palabras y construir frases para acortar E y E. Y el tiempo... el tiempo pasa factura.
Intenté que el lobo dejase de soplar sobre nuestra casa de cascabeles pero he terminado por ser yo la precursora de tanto suspiro y no hay nada que me haga parar, nada. Pensaba que el ruido hacía daño y ahora me doy cuenta que lo que de verdad me duele es el silencio.
Paciencia, dice la dulce K, paciencia grita E, paciencia me repito una y otra vez.
sábado, 16 de enero de 2010
Tus movimientos en cámara lenta parece que no me sorprenden.
Tus ojos no me dicen nada, ya no hay vengalas, se han apagado y ni cenizas han dejado.
Lo que yo creía natural resulta que está programado, hasta tu peinado/despeinado está estudiado.
Cada jodido pelo en su lado y su conjunto da como resultado aspecto "recién levantado". Qué irónico.
Lo reconozco, tu conjunto es interesante, hasta ver cada pieza por separado.
Sin llegar a desnudarte, mi interés dijo adiós, ¡joder! sin llegar siquiera a probarte.
Esta sarna picó sin gusto.
Por ahora.
Lo que yo creía natural resulta que está programado, hasta tu peinado/despeinado está estudiado.
Cada jodido pelo en su lado y su conjunto da como resultado aspecto "recién levantado". Qué irónico.
Lo reconozco, tu conjunto es interesante, hasta ver cada pieza por separado.
Sin llegar a desnudarte, mi interés dijo adiós, ¡joder! sin llegar siquiera a probarte.
Esta sarna picó sin gusto.
Por ahora.
Imagen: Brian M. Viverosp
jueves, 7 de enero de 2010
Infinito, te repito.
¿Por qué te molestas en elevarlo, multiplicarlo y sumarlo?
¡Vámonos de viaje!
A tu lado o al mío. Soy capaz, sígueme.
Chasquea los dedos que yo me presento.
Tú sólo procura que no nos perdamos entre esquina-momento-avenida.
No me hagas perder el punto de partida.
La aventura ha de durar lo que dura un soplido en los ojos, la brisa de tu pestañeo unido a mis peloscomoescarpia.
¡Allá vamos!
Sin pasteles, piruletas ni rollos frágiles.
Con nuestros mejor par de zapatos, tus chaquetas de punto y ese olor a cuero que tanto te gusta.
Porque sólo tú puedes comparar la felicidad con unos guantes, unas botas y el roce del cuerpo contra el caballo.
Y sólo yo puedo joder los momentos princesita.
Combinación posible.
Y no, no lo pregunto.
lunes, 4 de enero de 2010
La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.
(R.D)
Foto: *Artistic-Feet
miércoles, 30 de diciembre de 2009
viernes, 27 de noviembre de 2009
No soy dios.
No soy perfecta.
Puedo ser mala, puedo cagarla mil veces y no arrepentirme, puedo ser cruel y hablar de más, puedo callar y dejar que seas tú quien hable, quien escupa de una vez cada gota de sentimiento.
No me gusta hacerlo, cierto, pero puedo hacerlo.
Claro que puedo, joder.
Deja de esperar tanto de mi.
Odio que la gente espere cosas... cosas de mi.
Cada día que pasa me vacío más y más.
Intento olvidar las putadas pero siguen ahí, despiertan y me ensordece su bostezo.
Me rompo.
Mi camino se rompe y ahí va mi esperanza, justo detrás.
Me vuelvo como el resto.
Yo que me creía capaz de encontrar ese lugar, libre de todo y lleno de nada.
Mírame.
Miro(me).
No soy perfecta.
Puedo ser mala, puedo cagarla mil veces y no arrepentirme, puedo ser cruel y hablar de más, puedo callar y dejar que seas tú quien hable, quien escupa de una vez cada gota de sentimiento.
No me gusta hacerlo, cierto, pero puedo hacerlo.
Claro que puedo, joder.
Deja de esperar tanto de mi.
Odio que la gente espere cosas... cosas de mi.
Cada día que pasa me vacío más y más.
Intento olvidar las putadas pero siguen ahí, despiertan y me ensordece su bostezo.
Me rompo.
Mi camino se rompe y ahí va mi esperanza, justo detrás.
Me vuelvo como el resto.
Yo que me creía capaz de encontrar ese lugar, libre de todo y lleno de nada.
Mírame.
Miro(me).
lunes, 2 de noviembre de 2009
Historias sobre un fondo en blanco. Sobre la cama, tus ganas y las mías por separado.
Esa burbuja que creímos nuestra ahora se dedica a flotar y aunque nos separe, realmente nos está pegando. Nos estamos fusionando.
Dame ruido. Es lo único que ahora puedo gritar. Tengo tantas ganas de ese ruido que todo lo demás se me hace un nudo.
Ya estamos encima, debajo, entre ese barco y sólo podemos respirar.
Nos alejamos del mundo y pisamos con firmeza toda nuestra maleza.
Solemos estar en el lugar adecuado y ahora nuestro lugar favorito es el equivocado.
Mantengo la respiración al creer que de ese modo volaré hasta ahí, tú intentas creer que ya estás en él y que me esperas con las manos cruzadas. Me encantan tus manos cruzadas.
Se nos colapsan los recuerdos que todavía no hemos vivido. No paramos de imaginarnos cada uno y... no creo que haya quien tenga unos tan salados-adulzados. 500 párrafos, muchísimas líneas y otras tantas letras de atropellos con lo inexistente en compañía de un traspiés. Encenderme y apagarme con cada caída provocada por tu pie.
Pusiste un arco iris todoterreno en mis tímpanos y escucharte era... dolor del bueno.
Porque sí, el dolor bueno existe. Lo aprendí hace un ratito.
Estaría bien un poquito de lágrimas cayendo sobre un papel, letras con sombra y un sabor a-naran-jado.
Que tenerlo, lo tenemos pero necesitamos hacerlo nuestro, como hicimos nuestro cada latigazo de la memoria.
Esa burbuja que creímos nuestra ahora se dedica a flotar y aunque nos separe, realmente nos está pegando. Nos estamos fusionando.
Dame ruido. Es lo único que ahora puedo gritar. Tengo tantas ganas de ese ruido que todo lo demás se me hace un nudo.
Ya estamos encima, debajo, entre ese barco y sólo podemos respirar.
Nos alejamos del mundo y pisamos con firmeza toda nuestra maleza.
Solemos estar en el lugar adecuado y ahora nuestro lugar favorito es el equivocado.
Mantengo la respiración al creer que de ese modo volaré hasta ahí, tú intentas creer que ya estás en él y que me esperas con las manos cruzadas. Me encantan tus manos cruzadas.
Se nos colapsan los recuerdos que todavía no hemos vivido. No paramos de imaginarnos cada uno y... no creo que haya quien tenga unos tan salados-adulzados. 500 párrafos, muchísimas líneas y otras tantas letras de atropellos con lo inexistente en compañía de un traspiés. Encenderme y apagarme con cada caída provocada por tu pie.
Pusiste un arco iris todoterreno en mis tímpanos y escucharte era... dolor del bueno.
Porque sí, el dolor bueno existe. Lo aprendí hace un ratito.
Estaría bien un poquito de lágrimas cayendo sobre un papel, letras con sombra y un sabor a-naran-jado.
Que tenerlo, lo tenemos pero necesitamos hacerlo nuestro, como hicimos nuestro cada latigazo de la memoria.
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