Donde dicen que hay peligro de derrumbe... donde cuesta respirar.
(Miss Caffeína)
Los domingos tienen este tipo de cosas. Insípidas todas. Pura tortura.
domingo, 21 de noviembre de 2010
jueves, 18 de noviembre de 2010
Ideas amorfas. Necesito un molde.
¿Y a ti quién te lo ha pedido?
Orgullo tú y yo hemos acabado. No sé en qué momento empezamos pero hasta aquí hemos llegado. Nuestra relación es insostenible. Me caes mal. Y lo digo con la boca grande.
¿Y a ti quién te lo ha pedido?
Orgullo tú y yo hemos acabado. No sé en qué momento empezamos pero hasta aquí hemos llegado. Nuestra relación es insostenible. Me caes mal. Y lo digo con la boca grande.
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... y entonces va la tía y,
( ),
Verborrea invernal
lunes, 15 de noviembre de 2010
sábado, 13 de noviembre de 2010
Ahora atrévete a negar la evidencia.
Aún recuerdo cuando tú eras tú y yo... era yo. Simple.
Cuando había algo y yo me aferraba a eso. Era algo, supongo que bonito. Ni tú ni yo lo sabíamos. Pero lo había. Lo había.
Ahora que ya no queda ni las cenizas lo sé. Ni nostalgias ni dolores, sólo recuerdo.
Sé sincero.
Sincérate de una puta vez. Lo había. Niégalo en voz alta si quieres. Niega la evidencia.
¿Algún día te atreverás? Mirarlo y darte cuenta de lo que teníamos. Era bonito.
Sin manos, sin miradas a escondidas, sin tonterías. Sólo eso.
Lo que realmente cuenta era lo que nadie veía. Ni siquiera nosotros podíamos verlo. Ni siquiera hoy. Una pena negarse a uno mismo lo evidente. ¿YO? ¿YO? Jamás. Es curioso, por llamarlo de alguna manera. Curioso ser consciente de lo hipócritas que siempre hemos sido el uno con el otro. Lo hipócritas que hemos sido con nosotros mismos. Porque así siempre ha sido. Porque desde el principio fue así. ¿Qué más da el inicio? ¿Tan difícil es cambiar de parecer?
desComplícate. ¿Tú o yo? Y ningún dio nunca el paso. Y, sinceramente, estoy casi segura de que ninguno lo hará nunca.
Ahora... atrévete a negar la evidencia.
Lo siento por ti. Lo siento más aún por mi.
Aún recuerdo cuando tú eras tú y yo... era yo. Simple.
Cuando había algo y yo me aferraba a eso. Era algo, supongo que bonito. Ni tú ni yo lo sabíamos. Pero lo había. Lo había.
Ahora que ya no queda ni las cenizas lo sé. Ni nostalgias ni dolores, sólo recuerdo.
Sé sincero.
Sincérate de una puta vez. Lo había. Niégalo en voz alta si quieres. Niega la evidencia.
¿Algún día te atreverás? Mirarlo y darte cuenta de lo que teníamos. Era bonito.
Sin manos, sin miradas a escondidas, sin tonterías. Sólo eso.
Lo que realmente cuenta era lo que nadie veía. Ni siquiera nosotros podíamos verlo. Ni siquiera hoy. Una pena negarse a uno mismo lo evidente. ¿YO? ¿YO? Jamás. Es curioso, por llamarlo de alguna manera. Curioso ser consciente de lo hipócritas que siempre hemos sido el uno con el otro. Lo hipócritas que hemos sido con nosotros mismos. Porque así siempre ha sido. Porque desde el principio fue así. ¿Qué más da el inicio? ¿Tan difícil es cambiar de parecer?
desComplícate. ¿Tú o yo? Y ningún dio nunca el paso. Y, sinceramente, estoy casi segura de que ninguno lo hará nunca.
Ahora... atrévete a negar la evidencia.
Lo siento por ti. Lo siento más aún por mi.
viernes, 5 de noviembre de 2010
jueves, 4 de noviembre de 2010
martes, 2 de noviembre de 2010
Desatar el nudo para poder respirar. Para aprender a hacerlo de nuevo. Volar, para qué. Con respirar una se conforma. Nada nuevo en el frente. Nada que pueda joder el día. Día en blanco, uno,tras,otro,tras,otro, tras, uno,
Nudo, nudito, desátate tú solito. No dejes que sea yo la que acabe contigo. Que no quiero, que no está bien ayudarte. Hay cosas que se tienen que hacer sin ayuda. Solos, jodidamente solos. Sacar castañas del fuego. Manta.
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