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viernes, 27 de agosto de 2010



Frágil.
Supuso que sería frágil. Pequeña, dulce tacto. Feas intenciones. Palabras sin ton-ni-son, ¿adónde quieres llegar? Silencios, nada, nada de nada y, más allá, la casualidad. Suma que te suma, suma que te suma,... no quiere saber el resultado. No debía ser así. Descontrol. Se escapa de las manos, agua, aceite. Reacción tardía. Desconocerse para no conocerse luego.
Tú no lo quieres. No. ¿Por qué seguir? Vicio y morbo, como resumen del todo. Blablabla, como rutina. Mucha teoría y poca práctica. ¿Y tú quién eres? ¿Qué quieres? ¿De todo se aprende?
¿Final feliz? Debería existir. Aferrarse al engaño para poder (sobre)vivir, elegir la pastilla azul.
Frágil. Supuso que sería frágil.


lunes, 2 de agosto de 2010

¿Pero qué-me-estás-contando?
Dicho con sus pausas y su mirada escandalizada, rodeada de humo, rubia con gas embotellada y alguna servilleta mal usada.
Humores que van y vienen al son de cada trago.
Tú-s, no-s, qué sé yo.

¿Dónde estás ahora? ¿Sigues ahí?
Pregunto con la mirada pero tú no caes en la cuenta.
Denso, denso, apenas se puede respirar.

¿Qué coño haces?
Y esta vez le pongo sonido.
¿Perdón?
No, no te disculpes. Espera que trague.
Carcajada irritante.

No soy yo, eres tú.

La sinceridad no es lo que era.



Foto:*indiae

sábado, 10 de abril de 2010

Quiero algo.
Todo a ser posible.
Y tú... me pones la zancadilla.
Con lo fácil que es hablarlo, dejarme entrar y celebrarlo.

¡Claro que quiero algo! Todo o nada, pero con garantía.
Ya no sé cómo decírtelo.
Unas veces soy hermética y otras permeable en sobredosis.
Para ti, claro. Así por y para ti.

Tú no te enteras, porque no quieres o porque no sabes.
Yo me empalago de tanto, tanto saborear la misma degustación...

Tu tiempo se está acabando. No te avisaré cuando, por fin, ese día llegue.


martes, 11 de agosto de 2009

Que yo soy de las que cogen el afilador y sacan punta hasta quedarse sin lápiz.
Que yo doy vueltas hasta marearme.
Que yo me ahogo en un vaso de agua.

-a veces-

Que puedo ser demasiado radical, que eso siempre ha sido así, que no es nada nuevo.

Que todo lo dejo claro desde el principio, que sabes que yo no miento, que no me gusta jugar con sentimientos.
Me dejo llevar, casi siempre y nunca tengo idea de adonde me lleva la corriente.
Que me agobio con facilidad, que todo depende del momento.

Que puedo ser bipolar, que puedo mandarlo todo a la mierda en un descuido.

Y no sé en qué momento me subí la cremallera, yo que siempre he sido de llevar botones.

No sabía que las cosas podían cambiar tanto en tan poco tiempo.

lunes, 13 de abril de 2009

¿Piensas explicarme las reglas del juego?
Estás siendo injusto.
A ésto no juegas tú solo, por lo que se ve me has metido a mí sin consultármelo.
¿No crees que ya va siendo hora de poner pautas?
Elige una casilla de salida y una meta.
Reparte ficha.

Si lo que quieres es dejarlo todo al azar, dame los dados, si decides poner normas, házmelas saber, pásamelas por escrito y deja que piense mi estrategia, que tú ya juegas con ventaja.